Las películas en tercera dimensión fueron el primer paso para lograr que el público se sintiera parte de la misma, efectos especiales que parecía salir de la pantalla, pequeñas explosiones que hacían a la audiencia saltar de sus asientos debido a la realidad con la que percibían esas llamas logrando impactar y motivarlos a verla nuevamente.

El siguiente paso propuesto por los estudios de producción es integrar el concepto de realidad virtual al mundo del cine, realizar producciones donde todas las interacciones que realicen los actores dentro de la obra incluyan directamente al consumidor que esta disfrutando de la cinta, obviamente mezclando las bondades de los efectos 3D y las gafas de realidad virtual.

Por supuesto, la aplicaciones de estas tecnologías conllevarían a cambia completamente la forma en que estas son filmadas, concluso los papeles de los actores involucrados en los distintos proyectos, hacer que estos pasen a un plano secundario mientras que el espectador para de ser un simple espectador a formar parte de la trama como un actor principal.

Debido que, la forma y el guión que siguen las aplicaciones y juegos que se desarrollan utilizando la realidad virtual como motor, exigen que el usuario sea el actor principal, utilizando cámaras en primera persona, transformando los ambientes y alrededores en imágenes de 360 grados utilizando cámaras omnidireccionales.

Todo esto son solo proyectos e ideas que aún no están en desarrollo, por los momentos, tenemos la posibilidad de sentirnos más cerca de las películas utilizando aplicaciones como Mobile VR Station y Cmoar VR Cinema que trasforman nuestra percepción de la cinta a un formato disfrutable con gafas VR como oculus Rift e incluso algunas de las variaciones de las Cardboard, utilizando como visor, nuestros smartphones.

Es muy pronto para pensar en un cambio radical en la forma en que las películas son pensadas, grabadas y producidas por las compañías