No todo es malo en esto de los videojuegos. Parece que por cada cosa bonita que decimos, antes soltamos mil litros de mierda por la boca. Si no hace mucho dediqué un post a “Esas cosas que ya no”, me gustaría escribir ahora sobre esas cosas que sí, y mucho
Hay juegos que te reconcilian con este medio, que por un buen rato te alivian de  estar analizando cada cosa que sale en pantalla, porque todo está bien puesto y en su sitio. En mi caso, el juego en cuestión no es otro que Luigi´s Mansion. Si ya alabé lo bien que están planteadas sus mansiones y su vestíbulo , mi dedo gordo vuelve a alzarse (en plan César) para dar el visto bueno a la implantación de los elementos de su gameplay.
Todo parte de un uso finísimo de la rotura de la cuarta pared; aunque más que romperla,  le abre un agujerito. Hay algo fundamental a la hora de plantear una aventura: la personalidad del héroe tiene que convencerte y ha de funcionar en el marco de la historia. Aquí puedes funcionar de dos maneras: o bien pones a un megamusculoso a romperle el culo a otros megamúsculosos o planteas un contraste entre prota y mundo. Lo segundo funciona a las mil maravillas, ya que consigue que te involucres con las desventuras del personaje. Hablo de chavales de la talla de Guybrush siempre-que-quiero-escribir-su-apellido-tengo-que-mirar-en-la-wikipedia-para-escribirlo-bien Threepwood y el propio Luigi. ¿Cuál es su mayor logro? Pues que nosotros actuaríamos de modo muy similar si estuviéramos en su pellejo: torpemente, asustados y con patéticos resultados.
Al conseguir crear ese vínculo con el jugador, Luigi puede permitirse hilar con éxito un sinfín de bromas y de guiños que, a su vez, se intregran con la jugabilidad. Para recibir llamadas de teléfono, no emplea un móvil, sino una DS, lo que consigue que parezca que somos nosotros mismos los que estamos usándola para contestar. Cuando se queda parado, tatarea la música de fondo. Al dejar una habitación tras de sí, y cerrar la puerta, se saca la gorra y se seca la frente, acojonado perdido. Ésta es una cosa que sí. El escenario, el personaje, los enemigos, la trama y los retos, funcionan como un sólo elemento. Explorar una mansión llena de fantasmas con un tipo tan asustadizo es muy divertido.
Otro logro llega por la sencillez de su planteamiento. Luigi va armado de una aspiradora y con ella succiona los espectros que se le van apareciendo. El arma en sí nos la creemos sin más porque la hemos visto en las pelis de Cazafantasmas cuando éramos unos críos, y todo lo que vimos en los 80 es cierto sin ninguna duda. A partir de ahí, todos los puzzles, retos y enfrentamientos se solucionan con el mismo cacharro y sus variantes, entregando todo el tiempo nuevas opciones para avanzar mejor y seguir explorando; pero todo muy acotadito , sin salirse nunca de la fórmula original, y se agradece.
En su concepto es muy similar a una aventura gráfica, tanto por el ritmo por cómo se eliminan a los enemigos y se resuelven los enigmas. Si The Walking Dead planteaba sumergirse más en el plano sentimental y dejar los puzzles apartados, como si ellos sólo entorpecieran el avance, Luigi´s Mansion 2 los introduce, muy simplificados y combinados con la exploración; es decir, que no hay que usar un pollo con una polea, recogido hace una eternidad y almacenado en tu inventario, para llegar a una casa, sino saber las piezas que hay en la habitación o emplear el último artilugio que te ha dado el inventor loco que te asiste. En cualquier modo, las respuestas que se están dando a cómo seguir haciendo una aventura gráfica, en lo que a puzzles se refiere parece ir más por este camino. El propio Ron Gilbert lo dejó claro en The Cave ¿el fin de los menús llenos de trastos? Lo que está claro es que aunque la aventura gráfica haya pasado a un segundo plano como tal, está claro que su herencia sigue muy viva.
Disfrutar de un juego como Luigi´s Mansion te deja con una sonrisa. Todo funciona a la perfección, todo tiene sentido. Es posible que seais de la opinión que Nintendo son unos cansinos, sacando siempre lo mismo una y otra vez, pero está claro que conocen este medio y son capaces de producir juegos como éste, lleno de esas cosas que sí.