Sorpresa, hoy no escribo sobre Final Fantasy. Hemos llegado a analizar la cuarta entrega pero dado que no he jugado al V voy a tener que esperar a pasármelo o a que otro de mis compinches escriba el artículo de turno. Mientras tanto, os deleito con un viaje al pasado que ni Emmet Brown. Seguro que no os hablo de nada nuevo pero es que este juego es un clásico y se merece estar aquí.
  • Plataforma: PC
  • Idioma: Español
Esta joyita data de 1997 y salía para PCs. Hoy en día leemos sus características y nos reímos pero pensemos que Age of Empires funcionó por primera vez en Windows 95. Por si acaso sois demasiado jóvenes o venís de otra galaxia, AoE es un juego de estrategia (sí, hay que pensar) en tiempo real (y pensar rápido o perder).
Age of Empires nos traslada a los albores de la humanidad y empezamos un maravilloso viaje de la mano de los primeros hombres. En las primeras campañas del juego aprendemos a cazar, recolectar y construir casas junto a los habitantes del delta del Nilo hace unos 6000 años.

La mayoría de las campañas comienzan con unos pocos trabajadores y una plaza central. A partir de aquí las posibilidades son inmensas. Puedes ponerte a crear más aldeanos o a construir tu primer edificio, puedes explorar, cazar, recolectar, cortar madera, pescar… Todo ello con el objetivo de ir avanzando a través de distintas épocas y colonizar o destruir otros imperios.
Como bien podréis apreciar, existen muy distintos tipos de edificios: casas, cuarteles, torres de guerra, almacenes, templos, etc. Y cada uno tendrá su función dentro de la partida. Ahora bien ¿cuál será la decisión del jugador? Dedicarse a amurallar y omitir parte de la ofensiva, diseñar armas de asedio, invertir casi toda la madera en hacer barcos, dejar la violencia a un lado y entrenar monjes que evangelicen a tus enemigos, etc… Todo esto a la vez que tus trabajadores consiguen comida, oro, madera y piedra.

El juego no es fácil en absoluto y jugar contra la CPU en nivel difícil es un reto muy considerable aunque, ¡qué demonios! Lo más divertido es jugar contra (o con) un amigo y aliarse contra la inteligencia artificial o jugar a “a ver quién convierte en cenizas antes tu poblado”. Y esta es la gran genialidad del juego, un multijugador que va más allá de las carreras o de los juegos de peleas, que requiere un grado importante de concentración y visión de futuro, sin llegar a ser tedioso como podría ser una partida de ajedrez (lo siento si os gusta pero es mi opinión).
Un punto oscuro que le veo (aunque para otros será la bomba) es que las partidas pueden llegar a durar horas y horas y todos sabemos que tanto tiempo delante de la pantalla no es bueno (de todos modos, mi animal mitológico favorito es la persona que descansa 15 minutos por cada hora jugada, creo que nadie lo hace). Otra cosa mala es, muy a mi pesar, la música; que francamente a veces se hace muy cansina…
Sin duda es un juegazo que en su momento fue una revolución dando lugar a expansiones y secuelas. Si no le doy un excelente es porque su segunda parte amplía considerablemente las posibilidades de esta entrega, así que sin más dilación me despido dejándole un notable.